Por Agustín Frugoni, Federico Pereira y María Eugenia Scognamiglio

Al joven subsecretario del Ministerio de Salud Pública no le gusta el tapizado de la cantidad de sillas que hay en su despacho: unos asientos acolchonados amarillos con rayas rojas; pero lo dice con resignación, porque no tiene la intención de cambiarlos. 

El lugar luce solemne y cargado de muebles antiguos y José Luis Satdjian parece haber puesto sólo la pila de carpetas y hojas arriba de su escritorio, un cuadro de Luis Alberto de Herrerra aún no colgado y unos cuantos portarretratos con fotos de su militancia en la lista 404.

Desde ese despacho, el licenciado en Gerencia y Administración de Empresas, revisa la web de Mejor Dicho antes de empezar hablar sobre la gestión del Ministerio de Salud Pública 

El presidente de ASSE, Leonardo Cipriani, dijo que se está complicando trazar el hilo epidemiológico del brote del asentamiento 6 de enero porque las personas no aportan información. ¿Estamos ante un escenario de un posible descontrol de este brote a causa del desconocimiento de los contactos?

Esa afirmación no se puede hacer en este momento. Cada brote que hemos tenido en el país tiene realidades y desafíos distintos.

En este momento estamos trazando los contactos como hacemos con cada uno de los brotes. Instalamos un puesto de testeo en el mismo barrio, algo que desde hace un tiempo a esta parte hubiera sido impensado. Fuimos a más y tuvimos un éxito muy grande en el testeo de los vecinos. Hicimos más de 150 test a vecinos de la zona que fueron voluntariamente, aparte de los testeos que teníamos que hacer, los contactos.

Eso es para brindar tranquilidad al barrio. Cualquier vecino que quiera testearse para estar tranquilo y pueda brindar seguridad a su familia puede acercarse a realizarse el test.

La justicia condenó al MSP y al Mides a que intimen a los residenciales a habilitarse, ¿el MSP va a apelar el fallo? 

Nosotros por norma tenemos que apelar los fallos, no es cuestión de decisión. El tema de los residenciales es muy complejo y de extrema sensibilidad. No es algo que deba ser consecuencia de una gestión de tal gobierno u otro, sino que debe interpelar a toda la sociedad porque la realidad de los residenciales se viene viviendo desde hace muchos años.

A partir de los casos de coronavirus que tuvimos en residenciales salen a luz un montón de cosas que padecen las personas que viven allí; es nuestra obligación hacernos cargo. Hay un universo de unos 1200 de los que detectamos, muchos no están en situación de regularidad ni de ser detectables, pasan bajo el radar del MSP, del Mides y del resto de las supervisiones. 

Estamos trabajando para que esos puedan ser detectados; en cualquier casa una persona puede acoger dos o tres adultos mayores, cobrarles una cuota o la jubilación y darles un lugar. Eso ya se cataloga como un residencial, pero en ningún momento pasó por alguna ventanilla del Estado. Un 60% de los 1200 todavía no se han registrado. El resto está en trámites de habilitación. Estamos reviendo por qué hay pocas habilitaciones, solo 45 de 1200.

Se solapa el trabajo del MSP con el del Mides, los dos tienen injerencia. Venimos coordinando con el Mides mucho más que antes y estamos trabajando en conjunto. Tenemos que dar respuesta y mejorar. 

Estamos trabajando para que los residenciales que no alcanzan un nivel de mantenimiento normal o de respeto a los DDHH deban tener otra realidad. En los casos que haya que cerrarlos, vamos a cerrarlos. 

Hace un mes fuimos a Maldonado y vimos un residencial que estaba en terribles condiciones y el Director Departamental de Salud decidió cerrarlo y reubicar a las personas que allí estaban viviendo. 

¿Dónde se las reubica?       

Se intenta reubicarlos en otras instituciones, lugares que pueden ser del Estado o no, o ver si la familia tiene posibilidad de acogerlos. En centros que verdaderamente puedan darles una calidad de vida y el sostenimiento que merecen.

¿El MSP está fiscalizando a los residenciales?

Desde que tomamos el Ministerio y a raíz de ciertos brotes estamos fiscalizando residenciales. Vamos más de 500 visitas para controlar los residenciales en todo el país. 

Formamos un convenio con los prestadores de salud, entre los cuales distribuimos el universo de los residenciales. Más allá de la afiliación que tenga el adulto mayor a cierto prestador, dividimos el total en cantidad de prestadores para que le den una atención médica, visitas periódicas y controlen la parte sanitaria de las personas más allá de la afiliación. Quiere decir que una mutualista va a ver un residencial por más que allí no tenga ningún afiliado.

También lo que es el testeo universal a la población de residenciales. Llevamos hechos más de 6500 a test a adultos mayores que están en residenciales y a los funcionarios para estar tranquilos de que si se llega a detectar un brote, lo podemos detectar a tiempo.

Ustedes han dicho reiteradas veces que el MSP quiere fortalecer su rol fiscalizador, ¿está previsto en el presupuesto la contratación de más fiscalizadores?

Está previsto. Nosotros elevamos la propuesta al Ministerio de Economía para fortalecer el área de fiscalización porque creemos que es clave en el sistema de salud, porque lo que no podemos controlar no podemos mejorarlo. 

Hay muchas áreas que no tienen control, fiscalización ni habilitación. Para tener un sistema más eficiente y que pueda darle mejor atención al usuario el rol del MSP, que se nos impone desde la ley orgánica de salud pública, tenemos que salir a controlar y ser más eficientes. 

¿Cuánta gente se precisa?

Estamos planeando potenciar fuertemente esa área viendo en el presupuesto hasta donde va a poder ser. Pero si hay doce inspectores ahora, todo ingreso o avance que haya o fortalecimiento va a ser para crecer y mejorar el sistema de salud.

Tenemos que controlar un área muy grande de cosas que no solo tienen que ver con el tema sanitario, sino que también áreas de alimentación, tabaco y un montón de cuestiones que tienen que ver con la salud de la persona que tenemos la necesidad de controlar y hasta ahora no se puede hacer eficientemente.

¿Qué hace falta para que se haga eficientemente?

Mayor control sanitario, financiero y de las instituciones de salud. Un rol más activo del Ministerio. Lo que vimos en otras administraciones fue un rol más pasivo y de respuesta luego de los hechos. Nosotros queremos atacar el problema antes de que suceda y tener una política de prevención. En ese sentido trabajamos fuertemente para fortalecer todos los controles del Sistema Nacional Integrado de Salud.

¿De cuánto va a ser el recorte en el presupuesto del MSP?

Hay áreas donde no se puede recortar, como en vacunas y medicamentos de alto costo. Hay muchos gastos que hay que readecuarlos, pero no tiene por qué ser un recorte. Inclusive tenemos proyectos que hemos agregados, como lo es fiscalización, que son un incremento presupuestal. Ahí no hay recorte, sino que, todo lo contrario, hay mayor inversión.

El líder del partido al que pertenece el ministro Salinas, Guido Manini Ríos, tenía especial interés por ocupar cargos en políticas sociales, entre ellas el MSP. ¿Cuánta incidencia tiene Manini en la gestión del MSP?

Esa pregunta es más para el ministro Salinas que para mí. Está bien diferenciado el Poder Legislativo del Ejecutivo. A mí me toca hacer equipo con el ministro Salinas y debo decir que tenemos una complementación espectacular desde el primer momento.

Trabajamos fuertemente en verano, en silencio, con reuniones extensas y jornadas largas de trabajo los siete días de la semana. El Ministerio ha tenido un buen desempeño en el manejo del coronavirus y la situación sanitaria. Eso, en parte, es porque hemos conformado un muy buen equipo con el ministro Salinas y el resto de los colaboradores y funcionarios del Ministerio.

¿Por qué el acuerdo binacional que se hizo en la frontera Santana Do Livramento-Rivera no se hace en toda la frontera con Brasil?

Quisimos empezar por un lugar y armar un plan con pasos cortos y certeros para luego llevar eso al resto del territorio. Si nos planteamos un plan ambicioso de entrada que pueda cubrir toda la frontera con Brasil y eventualmente con Argentina, corríamos el riesgo de que, a veces, esos megaproyectos muchas veces son difíciles de aplicar y controlar.

Quisimos empezar por ahí, donde ya tuvimos un episodio de brote y firmamos este convenio de complementación para tratar como una única unidad sanitaria a toda la ciudad porque el virus no entiende de frontera.

¿Se va a extender a alguna otra frontera el acuerdo?

En caso de que sea necesario y que haya ciudades que se necesiten tratar de esta misma forma. Lo tenemos conversado con autoridades brasileñas y estamos trabajando eventualmente para poder extenderlo. Por ahora se está aplicando en Rivera y funciona bien.

Si un europeo viene a vacacionar a Uruguay 15 días tiene que hacer 7 de cuarentena, lo cual parece ilógico ¿quién va a controlar que el turista cumpla la cuarentena?

Muchas cosas parecen ilógicas si las vemos con la perspectiva de antes de marzo. Hoy la realidad epidemiológica establece que deben haber siete días de cuarentena y un nuevo test. 

No quiere decir que no vaya a cambiar ni que el grupo de expertos que asesora al MSP y al Gobierno no nos pueda dar un asesoramiento distinto en esa materia. Las cuestiones epidemiológicas no son estáticas.

En marzo cuando aparecieron los primeros casos nos decían que el tapabocas no era útil, es increíble pero hasta la propia OMS decía que el tapabocas era solo para los que estaban infectados, eso cambió drásticamente.

¿Cómo se controla que la persona realice la cuarentena?

Entran cientos de personas por día al Uruguay y no hay un mecanismo que pueda hacer un control efectivo para que esas personas estén en su domicilio. Apelamos a la libertad responsable y al autocontrol de las personas. Uno tiene que tener responsabilidad cuando ingresa al país y no conoce su estatus sanitario, si está contagiado o no, y se les impone una cuarentena, la cumple. Para empezar porque todo el que entra al país firma una declaración jurada que si se llega a comprobar que quebró la cuarentena puede llegar a considerarse un delito y puede configurar una denuncia y a posterior tener una consecuencia penal.

Las personas han cumplido la cuarentena y se han testeado, más allá de denuncias puntuales que tuvimos. Trabajamos con el Ministerio del Interior y con el Departamento de Vigilancia y exhortamos a las personas a quedarse en la casa. En caso de que se rompa la cuarentena y se de un caso de brote o contagios vamos a hacer la denuncia penal.

Antes de asumir como subsecretario, en VTV dijo que Uruguay invierte 9,4% de su PBI en salud pero que eso no llega al usuario ¿Ha cambiado la situación? ¿Cuáles son las ineficiencias a mejorar para evitar que esto siga pasando?

A seis meses de haber asumido hay cosas que han mejorado pero no estamos en el punto que queremos estar y hacia dónde vamos. Al que queremos ir que es al de la eficiencia del gasto y la inversión en el sistema de salud. Estamos trabajando en eso con el Ministerio de Economía y el de Trabajo. Tenemos el desafío de que se complementen de verdad las instituciones. El sistema, en ese sentido, es un poco perverso porque obliga a las instituciones a competir y complementarse. 

Es difícil competir por el usuario pero a su vez brindarle el servicio a un usuario de otra mutualista, venderle el servicio a esa mutualista y que el usuario pueda acceder a esos servicios. Nuestro desafío es que eso se haga más eficientemente, no haya desvíos ni abusos en los precios, que no haya una diferencia para los usuarios que viven lejos de Montevideo. La calidad de la atención debe ser igual o lo mejor posible en todas las partes del país. Uruguay tuvo desde siempre cobertura de salud, la diferencia es en el acceso a la salud y ahí es donde tenemos que trabajar. Que tengas una mutualista no quiere decir que tengas acceso a la salud, que puedas tener un profesional y acceso a diagnóstico en corto tiempo y una atención de calidad. 

La inversión en salud creemos que es acorde, tenemos que ser más eficientes en el gasto. ASSE está haciendo un gran esfuerzo para ser completamente eficiente, los prestadores privados también. El rol que le da el sistema al MSP es de rectoría, de fijar normas y trabajar en conjunto y entre todos tener una visión de sistema. Estamos trabajando en conjunto con la Junta Nacional de Salud para que sea más eficiente y darle al sistema mayor calidad.

Salinas dijo que Uruguay está recibiendo ofertas de vacunas para el COVID, ¿de dónde están surgiendo los ofrecimientos? 

De los laboratorios que están en la etapa de ensayos clínicos. Hay varias vacunas que ya están finalizando los ensayos, que están en la etapa terminal. Estamos en contacto con esos laboratorios para poder acceder a esas vacunas. Tuvimos conversaciones con laboratorios de Argentina y México para acceder a la vacuna de Oxford.

Estamos también inscriptos en el mecanismo de COVAX de la OMS, un mecanismo que nuclea a varios países y permite hacer una compra en conjunto para poder acceder en tiempo a una distribución equitativa de la vacuna. Todavía no podemos establecer cuál va a ser la vacuna, a nivel mundial todavía eso no ha llegado. El día que se identifique una vacuna segura y eficaz vamos a encaminar y a finalizar las conversaciones que ya tenemos establecidas.

Con respecto a las vacunas de Rusia o China ¿qué posición tiene el ministerio al respecto?

La misma que con Oxford, cuando esté la vacuna que haya demostrado eficacia y seguridad y sea la vacuna que a nivel mundial se considere como la primera, hacia ahí vamos a ir. No tenemos preferencia por unas o por otras.

Se va a empezar a hisopar a los pacientes que se internen en los departamentos de la frontera, ¿cómo se está haciendo en Montevideo y Canelones cuando, por ejemplo, la persona se interna por un accidente de tránsito?

Eso es solo para las operaciones coordinadas. Para las operaciones de urgencia se lo trata al usuario como si fuese un covid positivo, con todas las medidas de precaución hasta que esté el resultado del hisopado.

El MSP está estudiando una propuesta hecha por los prestadores de salud sobre el mecanismo del corralito mutual, ¿qué opciones están sobre la mesa?

En nuestro Compromiso por el País está la pauta de darle libertad al usuario para que pueda cambiarse de prestador manteniendo el equilibrio del sistema y de las instituciones. Hay que buscar un mecanismo que permita al usuario cambiarse de prestador y que no haga temblar a las instituciones de salud por ese cambio. Hay varias propuestas arriba de la mesa, algunas que nos han acercado los prestadores y otras en las que estamos trabajando nosotros. Estamos trabajando para el año que viene poder efectuar algún mecanismo de apertura que tenga esas condiciones.

Test Covid19
¿Brasil no colabora lo suficiente en el control del COVID-19 en la frontera? ¿La gestión actual del MSP va a desalentar el aborto? El subsecretario de Salud da su diagnóstico en estas siete afirmaciones:

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión /  Cambiar )

Google photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google. Cerrar sesión /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión /  Cambiar )

Conectando a %s